1) La evaluación por el médico internista o endocrinólogo o cardiólogo, dependiendo de las comorbilidades del paciente
2) Evaluación por el/la nutricionista, quienes indicarán una dieta preoperatoria que el paciente debe seguir por lo menos dos semanas antes de la cirugía, esta dieta consiste en alimentos líquidos, de bajo contenido calórico, que logren que el paciente pierda un porcentaje de peso de tal manera que sus comorbilidades mejoren, el tamaño del hígado disminuya un poco y, como más importante, acostumbren al paciente desde el preoperatorio a la dieta que debe seguir por un mes en el postoperatorio, logrando no solo que el paciente pierda peso como objetivo final de la cirugía, sino que sea lo menos traumático posible para ella/él.
3) Exigimos que el paciente sea evaluado por el psicólogo o psiquiatra antes de la cirugía, de tal forma que el paciente se haga consciente de lo que significa una cirugía bariátrica, evaluar si está preparado para la misma y se comprometa con la situación de cambio que significa para su vida el realizarse una cirugía de este tipo.